Sobre las bases de las ideas expuestas que buscan explicar al estrés como una
respuesta a fenómenos externos, también encontré que este se presentará,
cuando los antes mencionados representen exigencias físicas o psicológicas al
individuo que las enfrenta, dichas respuestas estarán influidas por las
características y personalidad de cada uno (Kreitner y Kinicki, 1997).
Por otra parte, gracias a las aportaciones que han generado los estudios sobre
este tema, existen muchas definiciones sobre lo que es el estrés y son muy
variados los aspectos que se toman en cuenta para cada definición, para efectos
de mi investigación, la definición que más se adapta se relaciona con tres
categorías, las cuales abarcan; definiciones basadas en estímulos fundamentadas
en las respuestas y las centradas en el concepto estímulo-respuesta (Ivancevich y
Mattson, 1992).
“Clasificación de las Definiciones sobre estrés”
Definiciones basadas
en estímulos
Definiciones
fundamentadas en las
respuestas
Definiciones centradas
en el concepto
estímulo-respuesta
Considera al estrés como
cualquier agente que
puede
causar
consecuencias
perturbadoras,
entendiéndose
éstas
como
sinónimo
de
presión o deformación.
Aquí es considerado el
estrés como un evento
externo.
El individuo reacciona de
diversas maneras
(fisiológicas o
psicológicas) ante
determinados estímulos
“estresores”.
Desajustes reales o
percibidos (entre
demandas de la situación
y capacidades de las
personas para
enfrentarse a esas
demandas)