El mercado en el que se desenvuelven las micro, pequeñas y medianas empresas
generalmente es local y/o regional, y la falta de crecimiento hacia otros mercados
es porque no cuentan con los créditos suficientes; esto hace que la ubicación de
las empresas no cambie por muchos años y que continúen en donde iniciaron
operaciones, sin cambios significativos(Lecuona, 2009).
Aunque existen organismos de apoyo financiero para el pequeño empresario,
muchas veces los programas no cumplen con las necesidades de financiamiento
requeridas para el desarrollo de las empresas. La reinversión de utilidades es la
principal fuente de financiamiento con la que cuentan las Pymes, es común
también recibir aportaciones extras del dueño, el gobierno, los accionistas y
préstamos bancarios; estos últimos en muy bajas proporciones, donde el sujeto de
crédito es el dueño como persona, no como empresa. El financiamiento es
utilizado para cubrir necesidades de operación o para crecer(Anzona, 2002)
El tema de financiamiento en las Pymes es de suma importancia ya que esto
permite primeramente la creación de las empresas, así como a través de este es
posible el crecimiento tal como identifica Salloum y Vigie (1998) quien menciona
que la provisión de financiamiento eficiente y efectivo es factor clave para
asegurar que las firmas con potencial genuino de crecimiento, puedan expandirse
y ser competitivas.
Con esta problemática las Pymes tienen dificultades para crecer dentro del
mercado y usualmente trabajan bajo el ámbito local durante un tiempo