nuevos planos de comprensión y a partir de ellos indagar diversos puntos de contacto
lo que permite emerger nuevas realidades y consolidar un cambio organizacional.
Considerando la propuesta de Sandra Massoni(2013) en su texto “Metodologías
de la Comunicación Estratégica”, es fundamental analizar desde la complejidad la
problemática organizacional en su contexto temporal y social, identificar las marcas de
racionalidad comunicacional de todos y cada uno de los actores involucrados en la
problemática y construir las matrices socioculturales que se encuentran involucradas en
los fenómenos organizacionales que son el marco de referencia de la problemática. Se
trata de lograr un reconocimiento colectivo de las cualidades y deficiencias de la
organización, para que posteriormente se logre la construcción colectiva de soluciones
que emergen de las lógicas naturales del funcionamiento organizacional, como lo
planean Massoni, Buschiazzo y Mascotti:
“Desde la comunicación estratégica ya no hay sólo mensajes a transmitir o
decodificar, sino situaciones problemáticas en las cuales operar. Su abordaje
implica el reconocimiento de los actores sociales, entendidos como
protagonistas en relación a esa temática y trabajando desde una matriz
sociocultural que imprime a su acción una lógica de funcionamiento propia y
diferente”(Massoni, Buschiazzo y Mascotti, 2012).
Nuevo paradigma de la Comunicación Estratégica
En el último siglo el estudio de la comunicación ha tenido diversas agendas
generalmente relacionadas a la persuasión y control. Esto ha generado una serie de
cuestionamientos y propuestas sobre el ejercicio de la comunicación. Galindo (2011)
dice que: “Existe un movimiento que nos invita a vivir la vida con más recursos para la
convivencia y la cooperación ecológica universales, ese movimiento es la
Comunicación Estratégica como un modelo de colaboración”.