(Engeström, 1987) destacando el vínculo entre aprendizaje en la organización y
prácticas situadas en contextos laborales específicos.
Se plantean dos elementos inscritos en el desarrollo de los sistemas de
actividad: la metodología de intervención formativa para la expansión
organizativa asociada al análisis de prácticas discursivas desde el ámbito de la
investigación. Éste rubro connota la intervención y estudio del cambio
organizacional en términos de investigación discursiva, dialógica y etnográfica,
planteamiento que pretende dar cuenta de los procesos socioculturales
inmersos desde una óptica postmoderna (Gergen y Thatchenkery, 2006).
La pertinencia de la Teoría de la Actividad subyace en el marco que
provee para impulsar aprendizaje organizativo desde un particular constructo: la
noción de aprendizaje expansivo (Engeström, 1987). Con este concepto se
enfatiza el desplazamiento de la visión tradicional del aprendizaje en el trabajo,
centrada en el individuo, paramétrica y estandarizada, hacia una dimensión
cuyo sustrato es el entrelazamiento de prácticas profesionales, de carácter
dinámico, que articulan el sentido colectivo de las actividades laborales
(Zucchermaglio, 2011). En este tenor, el cambio organizativo es ponderado
como un desplazamiento progresivo, cultural y situado de competencias
profesionales relacionadas con el incremento y distribución de la
expertise
, así
como con la paulatina construcción y compartición de nuevos significados.
El texto está estructurado de la siguiente manera: se presenta en primera
instancia un marco general acerca de conceptos de origen vygotskiano que
dieron fundamento al esquema del sistema de actividad. Posteriormente se