Sin embargo, cabe destacar que las microempresas no son una alternativa libre de
riesgo, ya que presentan limitadas capacidades en su organización y existen
diversos elementos que pueden entorpecer su crecimiento (López, 2007; SNE,
2014). Como los siguientes:
• Profesionalismo limitado debido a las circunstancias del establecimiento
• Crecimiento desordenado
• Retraso en métodos de organización electrónica
• Consumos de energía sumamente elevados
• Imagen comercial descuidada
• Limitado acceso a fuentes de financiamiento
• Falta de competitividad, por ser pequeñas.
• Ausencia de generación de empleos bien remunerados, por los que se
constituyen como negocios de subsistencia para sus propietarios.
• Rentabilidad limitada, por escasos recursos.
• Poco empleo de las tecnologías, suplantado por un uso intensivo de la
mano de obra.
Factores que afectan la productividad, impiden el desarrollo de la microempresa y
su crecimiento a nivel local y estatal. Aunado a una serie de problemáticas de
ponen en riesgo su permanencia en el mercado.