equilibrio vital entre la naturaleza y el ser humano. El desarrollo sustentable debe
basarse en la diversidad histórica y cultural, en la igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres en la irrestricta participación ciudadana en el ejercicio de la
democracia.
La discusión ambiental nos da una visión más amplia acerca del contexto que
tenemos que tomar decisiones éticas. Nos ayuda a reflexionar como seres
humanos, acaso como religiosos, hacia la creación de Dios. No podemos
interactuar con nuestros semejantes ni con la naturaleza solamente en términos
comerciales, sino por la solidaridad, la justicia y la cooperación.
Al pasar el tiempo, después de la Edad Media, la relación íntima entre fe y ciencia
se rompió, y esta fragmentación se ejemplificaría en el pensamiento de la
Ilustración. La autonomía de la ciencia se exageró a tal extremo que los científicos
ya no recurrían a las verdades morales planteadas por la Iglesia para evaluar
adecuadamente las aplicaciones tecnológicas de la ciencia. Es precisamente esta
falta de conciencia moral al interior de la sociedad, lo que se encuentra en la raíz de
los problemas medioambientales actuales.
Desde ese punto de vista el desarrollo sustentable constituye un acercamiento a los
valores, tal vez olvidados, ojalá no perdidos, de la humanidad.
A través de la historia de la humanidad se han presenciado muchos sucesos que
son macabros y no dignos de recordar, como es el caso de las bombas nucleares,
los campos de concentración, desastres ambientales que han marcado nuestra
historia y nos amenazan con dejar sin nada o un ambiente deficiente bueno para