En un intento por poner en práctica los principios de la sustentabilidad, después de
la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro, Jacobs (1991) propuso tres puntos
importantes en relación con el término de “sustentabilidad” y cómo éste podría
implementarse de manera eficaz. La primera estrategiase dirigió al ámbito
institucional – gubernamental, desde el cual se debían incorporar consideraciones
de tipo ambiental ligado a la naturaleza como eje principal en las políticas de una
manera lógica y coherente.
La segunda estrategiaconsiste en generaruna conciencia colectiva social
acercadel agotamiento de recursos bajo un enfoque de equidad intergeneracional
en relación con el capital natural del planeta. Y la tercera estrategia señalaque el
desarrollo sostenible no debe considerarse como sinónimo de crecimiento
económico. Como se puede evidenciar, la consideración del bienestar de la
sociedad, los valores culturales y el valor intrínseco del ambiente natural, bajo
cualquier ángulo de análisis, son esenciales para llevar a cabo un verdadero
desarrollo sostenible.
Estas tres estrategias permiten reconocer por una parte los enfoques de la
CMMAD en relación al crecimiento económico a través del cuidado del ambiente
natural para las generaciones futuras, y por otra parte evidencia que no solo el
crecimiento económico es el eje que debe regir dicha filosofía, sino también una
integración social incluyente y participativa de cada actor involucrado en los
procesos de aplicación de la sustentabilidad en cualquier sector.
Por su parte, Bramwell&Lane (1993) anuncian cuatro puntos clave, aunque menos
específicos que los criterios de Jacobs (1991), en donde consideran como crucial