demuestran que “lo positivo es valioso, que todo es posible”, lo cual lleva a
encontrar las propias motivaciones, y permite tomar conciencia del ser interior.
Que se puede fracasar y seguir intentando, es decir la perseverancia es
importante. Todo lo anterior fortalece valores como honestidad, justicia, amor y
amistad.
Es importante la forma de comportarse de los maestros, Aun cuando cada
maestro es distinto se observa que cuidan el nombre de la universidad y van en
busca del crecimiento de la misma. Esa forma diferente de ser, fortalece distintas
herramientas para el conocimiento de la psicología y de vida para los estudiantes.
Transmiten no solo conocimiento sino amor a su profesión y entusiasmo que
contagia. Por ello se vuelven un ejemplo a seguir. Ven en los maestros el servicio,
la responsabilidad, humildad, profesionalismo, ética, respeto, pasión, sinceridad,
confianza, esperanza, empatía, seguridad, deseos de aprender, dedicación y
perfeccionismo. Todo ello lo han visto aplicado en clase o en actividades fuera del
aula. Dice un joven: “Me he podido dar cuenta que el ejemplo que mis maestros
representan es un ejemplo de profesionalismo ético, que lleva al alumno, en este
caso a mí mismo, a la adopción de una postura similar, en la búsqueda de una
visión y de un desempeño de la mejor calidad y eficacia en el desarrollo de cada
una de las actividades propias al ejercicio académico”.
Se dan cuenta del esfuerzo que involucra la enseñanza, así como lo que implica
ejercer la carrera, a través de las experiencias de los maestros, y el hecho de que
tengan la oportunidad siendo estudiantes de ponerla en práctica. Como expresa
uno de los estudiantes “he aprendido que para enseñar no es necesario ser