creación. De manera simbólica consideran que quien hizo esto representa a Dios
aquí en la tierra, en su realidad, en este pequeño espacio de tierra en que le da
forma a un pedazo de madera, representa al cosmos en la madera.
El trabajo artesanal es un encuentro entre la imagen y el artesano, es hacerse uno
mismo con la madera. Otra representación es que está la madera, y el artesano
entra a bailar con la madera, en el baile se le da vueltas y se sale, y la bailarina
quedó de una determinada forma. El artesano piensa que en ese trozo de madera
existe algo, que hay que encontrar y en esa búsqueda se encuentra con algo que
no conocía, ¡oh sorpresa!, descubre lo desconocido. Todo es abstracto, simbólico.
En la producción artesanal cabe todo. En el trabajo artesanal no se impone nada,
es el artesano mismo. Puede ser tan libre, que la pieza lo guía para que la
descubra. Es una comunión entre los dos: la madera y el artesano y al ser uno, se
crea. Las obras de arte que realizan, se asemejan a la creación divina; nada es
igual, nada se repite, son únicas.
Dimensión identidad.
Desde la perspectiva de la totalidad, adoptada en este estudio, todas las
dimensiones y conceptos que se abordan son importantes, y se interrelacionan de
una u otra manera. Pero como parte central del estudio la
Identidad Artesanal
vista
desde la producción tradicional, juega un papel fundamental en la vida de estas
organizaciones. Es la identidad artesanal la que le da un sello único y un gran
valor a la propia organización artesanal familiar. Es la identidad artesanal la que
les ha permitido su permanencia como modo de vida de las familias que la
integran, y como manifestación de la cultura local y nacional. La identidad
artesanal de las pequeñas organizaciones de tipo familiar es la conjugación