fluorescentes. Pues si bien, hay proyectos que se interesan por la manipulación
genética; las posibilidades para lograr sus objetivos son pocas, principalmente por
la falta de financiamiento. A pesar de ello, la escena artística mexicana propone
creaciones robóticas, electrónicas y digitales que se apegan mayoritariamente a
reposicionar por medio del arte, al ser humano frente al entorno natural y frente a
un contexto civilizatorio que se aleja de la conciencia armónica entre naturaleza y
él, es decir, el arte se desempeña como un intermediario sensibilizador, como
constructos movilizadores de la conciencia.
Aunque en todo México, hay manifestaciones bioartísticas, la mayoría de los
centros de investigación y espacios de promoción a nivel internacional acerca del
tema se ubican en el centro del país, el Distrito Federal alberga espacios
dedicados a la experimentación, formación e investigación de prácticas que
involucran conocimientos científicos, artístico-culturales y que incluyen nuevas
tecnologías. Ejemplo de ello, es el Centro Multimedia del Centro Nacional de las
Artes, órgano del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en México, fue
fundado en 1994 y se dedica a promover este tipo de prácticas; busca en
general, generar conocimientos especializados en audio, interfaces,
investigación, realidad virtual y sistemas interactivos, por medio de la creación y
divulgación de actividades académicas y artísticas nacionales y también
internacionales, apoyan a su vez la formación de nuevos creadores que se
interesen en el arte electrónico y promueven la reflexión en torno a temas
relacionados con el arte y la tecnología. Otro de los espacios que resguarda
propuestas bioartísticas nacionales e internacionales y que realiza documentación