ciento de la población artesana activa tienen un negocio propio (Fondo Nacional
para el Fomento de las Artesanías, 2009).
Con base en información de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los
Hogares (2013), el treinta por ciento de los artesanos mexicanos se dedican a
bordar e hilar manualmente, el dieciséis punto cuatro por ciento está conformado
por alfareros y ceramistas, el dieciséis por ciento se dedican a tejer fibra y
finalmente el trece punto tres por ciento trabajan en la elaboración de productos de
palma, carrizo y mimbre.
Dentro de este contexto la página de internet del Ayuntamiento del municipio de
Temascalcingo Estado de México (2015), indica que Temascalcingo es una
población en donde la actividad económica principal es la artesanal, conformando
por alfareros y ceramistas de las principales comunidades mazahuas, como son;
Santa María Canchesda, San Juanico y Santiago Coachochitlán.
Por lo que se refiere a la producción artesanal de mujeres emprendedoras en las
zonas rurales, se puede indicar que la participación dentro de este sector es baja,
puesto que existen diversos factores transgresores de la ideología tradicional de
las mujeres en las comunidades, derivado de la cultura social de género y etnia
(Figueroa, Martínez y Álvarez, 2014).
Cabe señalar que dentro de la literatura estudiada se encontró un trabajo centrado
en los artesanos en el municipio de Temascalcingo particularmente en las
empresas creadas por hombres dedicadas a la producción de artesanías de barro,
yeso y cerámica (Méndez, 2015). Sin embargo no se encontraron estudios sobre
empresas artesanales creadas por mujeres dedicadas a la fabricación de cerámica