Del total de establecimientos, el sector comercio es la actividad más
representativa con un 45.1 por ciento, seguido por el sector servicios con un 42.2
por ciento, las manufacturas con un 10.5 y el resto de las actividades el 2.2 por
ciento. En lo que respecta a la contribución al empleo por sector, del total de
establecimientos el sector comercio aporta el 24 por ciento, el sector servicios el
49.5 por ciento, las manufacturas contribuyen con el 18.3 y el resto de las
actividades con un 8.2 por ciento.
Tomando en consideración los resultados de los Censos Económicos 2009, en los
que existían 5 144 056 establecimientos, las magnitud de las MIPYMES continua
en la misma proporción, derivado de lo anterior el gobierno necesita replantearse
la elaboración de una política pública que en verdad contribuya a favorecer la
permanencia y desarrollo de estas empresas, ya que desafortunadamente
(Secretaría de Economía) el 75 por ciento de los establecimientos cierra durante
los primeros tres años de su operación.
En lo que respecta al financiamiento en las MIPyMES en nuestro país, el Banco de
México señala que la principal fuente de la obtención de recursos en estas
organizaciones, son los proveedores; por otro lado Cereceres (2007), muestra en
su investigación que de las PyMES industriales que solicitaron financiamiento en
Culiacán, el 25 porciento provino de la Banca de Desarrollo, el sector bancario
representó el 61.54 por ciento, y el resto fue solicitado a otros organismos. En ese
sentido Avendaño (2014) señala que el financiamiento proviene también de
proveedores y préstamos personales.