relacionado con la actividad exportadora con salarios pagados, superiores en 37%
a salarios pagados en empresas no exportadoras (Secretaría de Economía, 2015).
En Estados Unidos, en un informe presentado por el embajador Charlene
Barshefsky, representante comercial en el año 2000 afirmó que, en el año anterior,
las exportaciones estadounidenses habían apoyado con más de 12 millones de
empleos, la economía de los Estados Unidos, y que, los trabajos relacionados con
el comercio internacional habían pagado un promedio de 13 a 16% más que los
trabajos no relacionados con él (El Banco Mundial, 2001).
Ryan Olson investigador asociado en Libertad Económica en el Centro de
Comercio y Economía de la Fundación Heritage, comenta que de acuerdo al
banco HSBC, las importaciones se traducen en 13, 600 dólares adicionales al
ingreso, por hogar estadounidense, frente a lo que sería en un entorno sin
comercio internacional. Además añade que, el comercio es esencial para construir
y mantener una clase media que pueda darse el lujo de comodidades modernas
(DOING BUSINESS, 2015).
Afirmaciones como la anterior nos hacen pensar que el origen de los ingresos
adicionales derivados del comercio internacional en Estados Unidos es generado
en parte por los excedentes económicos transferidos desde México a ese país a
través de los mecanismos del intercambio desigual, considerando además que el
80% de las exportaciones mexicanas se dirigen hacia ese país.
Reflexión que conduce directamente a la presentación de los datos sobre las
transferencias de excedente económico de México hacia Estados Unidos,