la competitividad de las empresas que los aplican. Se manifiestan en forma de
reducción de costes por el aumento de la eficiencia, de nuevas vías de negocio
con productos y servicios sociales y sostenibles, anticipando riesgos o
incrementando la confiabilidad vía. (Gálvez, 2013)
En un estudio realizado por Gallardo (2013), se refieren a que el éxito competitivo
ha sido señalado como un logro clave tras la realización de acciones de
responsabilidad social empresarial, entendiendo por éxito la obtención de unos
resultados positivos para la empresa en términos de posicionamiento en el
mercado y que van más allá del ámbito financiero (Fernández-Kranz y Santaló,
2010). Es decir a la mejora de la relación con los consumidores, la mayor facilidad
para conseguir financiación, la atracción de talento o la protección de la reputación
corporativa.
Fontrodona profesor ordinario y director del Departamento de Ética empresarial en
entrevista realizada por Gálvez (2013), hace mención que una empresa
socialmente responsable, en la actualidad debe poner especial énfasis en sus
empleados. Debe ser siempre así, pero especialmente ahora, cuando la creación
o el mantenimiento del empleo es el problema más importante al que se enfrenta
nuestra sociedad. Por ello, una empresa que se preocupe por sus empleados
conseguirá una mayor implicación y compromiso de su gente, y eso la hará más
competitiva, también hace mención en cuanto a que la legitimidad que las
empresas obtienen a través de sus acciones socialmente responsables, les lleva a
ser mejor aceptadas por los diferentes agentes sociales, y eso incide también
positivamente en su competitividad. Y, por último, porque la responsabilidad social