física cuántica que nos ayudan a unir las piezas que la modernidad ha dejado
sueltas, en ese sentido contribuyen a redimensionarnos como seres humanos y
tratar de conocer mejor nuestra naturaleza. Con este trabajo también pretendemos
echar por la borda los mitos sobre los que hablar de la “excitación de los espíritus
vitales” como trabajo que deja inconcluso Marx, se volvía un terreno fangoso hacia
la metafísica, hemos intentado con toda nuestras fuerzas tratarlos con toda la
rigurosidad científica, pero tampoco es una condición extrema, recordemos que
entramos a un nuevo paradigma donde las preocupaciones debieran ser
diferentes.
Esta búsqueda de causación por la que hemos llegado a los espíritus vitales y la
emulación por medio de los afectos hacia la alegría no pretende inscribirse en
alguna área motivacional del management, nótese que no hemos hablado de
liderazgo ni de dirección, ni de manipulación, ni de gestión de esos afectos como
otrora lo hubiera propuesto lo que ahora con justa razón llamamos teóricos
vulgares de la motivación en tanto han intentado direccionar el comportamiento
humano en la organización sin ni siquiera entenderlo. Es imposible comprender la
naturaleza y el comportamiento del ser humano, si se han dejado de lado las
emociones, son ellas incluso, las de la función rectora de nuestra conducta,
además, dada la capacidad que ahora tenemos y que en un futuro tendremos para
replicar la genialidad de la mente humana en artefactos artificiales como
procesadores o robots, serán las emociones las que nos distingan de los
autómatas.