enfermas y contradictorias, y sus propios procesos no son entendidos por sus
miembros. Los participantes varían en la cantidad de tiempo y esfuerzo que
dedican a dominios diferentes, y esta forma varía de un tiempo a otro. Como
resultado, las fronteras de la organización son inciertas y cambiantes(Cohen,
March y Olsen 1988).
La teoría de las anarquías organizadas utiliza el concepto de ambigüedad
para expresar la compleja red de relaciones que se producen en torno y dentro de
los procesos organizativos. Con esto se trata de destacar la incapacidad de los
individuos en la toma de decisiones como un hecho sencillo, medible y racional.
Esta categoría conceptual se relaciona, cuando menos, con cuatro características,
(March y Olsen, 1976):
1.
La ambigüedad de intención, esto es, la imposibilidad para especificar
procesos de decisión.
2.
La ambigüedad de entendimiento, esto es, la dificultad de encontrar
conexiones claras entre la acción organizada y sus consecuencias.
3.
La ambigüedad de historia, se refiere a la dificultad de poder determinar por
qué pasó y cuando sucedió un proceso decisorio.
4.
La ambigüedad de organización o la imposibilidad para identificar los
patrones de conducta y participación de los actores en la toma de decisiones.