A pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno mexicano, la imposición
de impuestos sigue siendo inequitativo: se arguye que los más afectados en forma
directa por la reforma son el segmento de la población catalogada como clase
media, en razón de que la reforma es de mayor rigor sobre los ya registrados en
los sistemas de tributación. Además, la homologación del IVAen la zona fronteriza
implicará un alza anual del gasto de los hogares del decil sexto de 12 mil 632
pesos anuales, o mil 52 pesos al mes, que representan 6.0 por ciento de su gasto
total mensual” (Puga, 2013). Esta alza de impuestos a las clases medios estaría
implicando un descenso en la demanda y por ende en la creación y generación de
empleos.
Este impacto negativo en los ingresos no excluye a clases menos
privilegiadas: “Luis de la Calle Prado, director General y socio fundador de la
consultora De la Calle Madrazo Mancera (CMM), al referirse a los resultados del
último estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (Coneval), que reveló un incremento de dos millones de personas en
pobreza de 2012 a 2014; mientras que la pobreza extrema pasó de 11.5 a 11.4
millones, es prueba de un comportamiento peculiar y desigual en los estratos
socioeconómicos de nuestro país. […] una caída constante en los niveles de
ingreso real en los hogares agrupados en los deciles del cuarto al noveno, como
resultado de una reducción en las transferencias y el incremento en los precios de
diversos productos, entre otras cosas a causa de la reforma fiscal.(Grupo Fórmula,
2015). Estos resultados hacen que la reforma hacendaria haya encontrado un alto