Página 110 - POLITICAS PÚBLICAS, INSTITUCIONES Y PERSPECTIVA ORGANIZACIONAL

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especializados e información proveniente de medios electrónicos. Versiones
posteriores incluirán soporte estadístico al ejercicio prospectivo aquí presentado.
El análisis mostraría que la reforma laboral, a través de la creación de
nuevas figuras de empleo y de la regulación de la subcontratación parecería que
efectivamente están apoyando la generación de nuevos puestos de trabajo a
través de la flexibilización del mercado de trabajo. Del mismo modo, la reforma
hacendaria, en conjunción con la reforma financiera, permite nuevos canales
crediticios destinados a la recaudación de nuevos impuestos, lo cual puede
canalizarse en proyectos productivos, lo cual, en teoría, generaría más y mejores
empleos.
No obstante, el mismo afán flexibilizador de la reforma laboral incidiría en crear
condiciones de inestabilidad – y con ello un aumento en la rotación laboral- de los
trabajadores formales menos privilegiados. Adicionalmente, aun cuando dentro de
la estrategia de desarrollo se privilegia un aumento de la productividad de las
empresas; las nuevas tasas de impuestos a las empresas, el impacto que las
mismas generarán a la capacidad de gasto de la clase media y baja, y sobre todo
la enorme dependencia de la economía mexicana de factores externos cuya actual
tenencia es incidir negativamente en el las tasas de crecimiento de la economía,
todo ello generará un impacto negativo en la demanda. Bajo estas condiciones la
creación de empleo, particularmente de empleo decente (como lo entiende la OIT)
se observa complejo.
Sin embargo, algunos de los problemas principales de las reformas aparecen
al momento de su aplicación. A pesar de las medidas coercitivas dirigidas a