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Directivos públicos de los tres órdenes de gobierno;
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Oposición política;
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Organismos de control;
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Organizaciones de la sociedad civil; y
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El sector privado.
En síntesis se trata de crear un ambiente político e institucional en el que los
resultados sean el centro del debate público; y se juzgue a las autoridades por los
cambios que han promovido en la sociedad. ”La implementación de la GpRD debe
verse no sólo como un reto de un gobierno en particular sino como un compromiso
del Estado” (García y García 2010 p. 7).
La GpRD se sustenta en la teoría de la causalidad en la cual, la ejecución eficiente
del proceso de insumos mediante actividades adecuadamente coordinadas
generan bienes y servicios que transforman la población o sector atendido,
construyéndose con eficacia valor público mediante impactos que impulsan el
desarrollo social en el largo plazo.
Desde esta perspectiva, la GpRD es un método que integra diferentes
metodologías en la toma de decisiones que vincula la acción social del directivo
público con los ciudadanos; es la expresión de un modelo complejo que persigue
el logro de resultados, mediante el diseño e implementación de políticas públicas,
la adecuada gestión de procesos y la construcción de bienes y servicios públicos
para la creación permanente de valor público.