agencias de desarrollo, escuelas de negocio, inversores y algunos gobiernos.
Aunque este concepto es relativamente novedoso, según (Melling y Jensen,
2009), citados por (Bull, 2010); sus raíces se identifican en diversas concepciones
acerca de la gestión empresarial que existen en los archivos de los Estados
Unidos entre los años 1950 y 1960, donde la responsabilidad social era
considerada una obligación moral y responsabilidad personal del empresario
A partir de ese momento, han ido apareciendo en el contexto internacional diversas
experiencias e iniciativas que promueven el establecimiento e implementación de
nuevos códigos y normas, orientados al logro de un comportamiento empresarial
ético y respetuoso con la sociedad y el medioambiente, que contribuya por tanto, al
desarrollo sostenible. "La mayoría de estas recomendaciones, pretenden animar al
desarrollo de políticas y estrategias empresariales que incorporen estos criterios
argumentando su necesidad desde diferentes puntos de vista: morales, económicos
y sociales". Bull (2010).
La responsabilidad social empresarial es un concepto que implica la necesidad y
obligación de las empresas e instituciones que desarrollan algún tipo de actividad
económica, de mantener una conducta respetuosa de la legalidad, la ética, la moral
y el medio ambiente. Es el compromiso de la empresa en la contribución al
desarrollo sostenible; lo cual implica la adopción de una nueva ética en su actuación
en relación a la naturaleza y la sociedad, un motivo de solidaridad, el sentido de
responsabilidad por salvar las condiciones que sustentan la vida en el planeta, el
tributo la calidad de vida de los grupos de interés (o stakeholders), sus familias y la