conceptual de los principales abordajes. En tales sentidos, es importante recordar
que los primeros tratados de comunicación organizacional se remontan a inicios
del siglo pasado en los Estados Unidos, época en que los estudios
organizacionales debatían su derrotero entre vertientes sociológicas, políticas,
económicas y administrativas.
El común denominador que identifica a esas vertientes es su postura empírico
analítica, como lo ilustra el enfoque mecanicista o clásico de los estudios
organizacionales, contextualizado predominantemente en las primeras décadas
del siglo XX. De esa época son paradigmáticos los planteamientos de los teóricos
clásicos; el estadounidense Frederick Taylor (finales del siglo XIX e inicios del
siglo XX) y el parisino Henry Fayol, quienes propusieron una ingeniería
organizacional para el diseño de burocracias que asemejaran a ejércitos de
producción. Donde la jerarquización de las funciones organizativas coordinadas
por un centro administrativo, se planteó como la mejor manera de realizar y
controlar los procesos productivos.
En ese marco resultó adecuada la idea de una comunicación productiva que
lograra transmitir plenamente la idea de la alta jerarquía hacia las bases
productivas. Idea que se acopla al proyecto de Frederick Taylor quien desarrolló
su conocido estudio de tiempos y movimientos, que proponía hacer funcionar a la
organización como una máquina plenamente coordinada, al proveer a cada uno de
los trabajadores los insumos necesarios para llevar a cabo su tarea, eliminando
cualquier factor de distracción. Lo que en un plano comunicativo conlleva la idea