alcanzar jamás una seguridad absoluta–, exteriorización que se efectúa mediante
un tipo de conducta concreta que Bowlby (2011) denomina conducta de apego. La
conducta de apego se activa cuando una persona percibe situaciones-estímulo
que lo hacen responder con temor, con lo que busca percibir las situaciones-
estímulo que le proporcionen una sensación de seguridad.
La pérdida de una persona amada como figura
. La persona amada es la figura de
apego, la cual debe entenderse como “toda aquella persona hacia quien se dirige
la conducta de apego” (Bowlby, 2010a, 41). La figura de apego es una persona
diferenciada y preferida que se estima puede otorgar seguridad ante el peligro.
El resultado como conclusión
. Señalar que el duelo se da cualquiera sea su
resultado alude a que el proceso de duelo puede concluir con una mayor o menor
reorganización, o bien que dicho proceso no concluye, al haberse transformado en
un duelo patológico.
Congregar la sustancia, la acción, la figura y la conclusión, permite dilucidar el
duelo bowlbyano, categoría propia de la Teoría del Apego. La forma en que los
individuos responden a la pérdida pasa durante semanas y meses por una
sucesión de fases, cuyos límites no son claros. Es posible, además, transitar por
dos o más fases al mismo tiempo, pero en general, conforme a Bowlby (2010b), se
aprecia una secuencia.