de conocimientos, habilidades, experiencias y comportamientos formados en su
personal, con la finalidad de responder competentemente.
Su valor agregado, se manifiesta cuando lo anterior, se comparte y enriquece
entre los miembros que la integran, además de la interacción con los clientes y
abastecedores de recursos, a fin de saber responder eficientemente en el
cumplimiento de responsabilidades, tanto de manera individual, grupal y
organizacionalmente, además de manifestarlos a través de la productividad,
innovación, efectividad y desempeño.
Como se puede observar, este trabajo logró responder los cuestionamientos
iniciales acerca de las características que distinguen a las organizaciones que
aprenden y la manera de gestionar el conocimiento. Con base a esta exploración
teórica, se procedió a identificar las acciones realizadas al respecto, en una
organización competitiva.
El alcance interpretativo de esta información abrió pauta para generar una visión
de su aplicación y un primer referente para las organizaciones que decidieran
emplear la gestión del conocimiento y las prácticas de aprendizaje organizacional;
así también, en abrir nuevas puertas de investigación para profundizar en los
procesos de aprendizaje y metodología de la gestión del conocimiento de la
organización investigada. Pero aún más importante, es investigar si realmente las
organizaciones que buscan ser competitivas en su entorno podrían adoptar estas
prácticas de desarrollo interno.
Ante este hecho, se externa la siguiente hipótesis de trabajo para inquirir en
futuros trabajos, el efecto de su cumplimiento: