humanidades dentro de la Universidad. Las tareas a las que se dedican son
principalmente cuatro: la investigación teórica, la creación artística, po r med i o
de l a promoción, colaboración y coordinación en proyectos multidisciplinarios
y la formación de nuevos artistas (A+C, 2011).
Varias han sido las líneas bioartísticas que han alcanzado auge en México, una
gran concentración se halla en la biología artística y el arte sonoro, ambas
resultan de interés para este proyecto.
Gilberto Esparza, creador de proyectos como
Parásitos urbanos, Perejil buscando
al sol
o
Plantas nómadas
, en este último, en colaboración con un equipo de
diseñadores, artistas y biólogos, construyó una especie de planta híbrida
constituida por un sistema robótico, una especie vegetal orgánica y un conjunto de
celdas de combustible microbianas y fotovoltaicas.
La planta nómada en sí, es un ecosistema contenido en un robot
biotecnológico conformado por plantas y microorganismos viviendo
simbióticamente en el cuerpo de una máquina. Este organismo vive cerca de
los ríos que están siendo contaminados por los desechos de la urbe, se
desplaza para encontrar el agua –residual- y la procesa para poder
transformar nutrientes en energía, cumpliendo así sus ciclos vitales
(Esparza, 2015).
Plantas nómadas,
se da a conocer en 2010, haciendo experimentos en el Río
Lerma, Guanajuato, México; actualmente se encuentra vigente realizando
exploración en diferentes ríos y lagos de México y Estados Unidos.
Aunque resulta evidente que el arte sonoro no es exclusivo de México, en este
país hay una variada y cuantiosa propuesta realizada de manera independiente,
así como por los colectivos, asociaciones y espacios interesados en esta rama
bioartística, la cual incluye diversas prácticas; utiliza recursos espaciales,