por medio del lenguaje. El conocimiento tácito resulta difícil de expresar
formalmente y por tanto es difícil comunicarlo a los demás, el
saber tácito
está
íntimamente ligado a la acción, las rutinas y los contextos específicos. La
segunda, la
dimensión ontológica
, reconoce cuatro niveles de agentes creadores
de conocimiento: El individuo, el grupo, la organización y el nivel
interorganizativo.
El conocimiento es creado por la interacción entre el conocimiento tácito y el
explícito a través de cuatro formas de conversión (Cuadro 1).
Cuadro 1: Formas de conversión del conocimiento
FORMA DE CONVERSIÓN
DEFINICIÓN
Socialización
Es el proceso por el que los individuos aprenden a desenvolverse en su
entorno social, adquiriendo conocimiento tácito mediante las vías comunes de
relación y comunicación con personas y medios como conversaciones,
consulta de documentación, etc.
Externalización
Es el proceso de saber transmitir y conceptualizar el conocimiento tácito que
las personas poseen internamente. Se vale para ello de elementos que sean
tangibles y entendibles entre varias personas: las que desean enseñar y las
que desean aprender.
Combinación
Se trata de obtener una transformación de nuevos conocimientos explícitos,
obtenidos desde otros conocimientos explícitos ya existentes.
Interiorización
Es un proceso de adquisición del conocimiento explícito que pueda llegar
desde diferentes soportes o medios, con el fin de que se convierta en algo
propio e interno de todas y cada una de las personas.
Fuente: elaboración propia, con base en Nonaka Ikujiro, Takeuchi Hirotaka (1999)
Las dimensiones epistemológica y ontológica
conforman además la "espiral" de
conocimiento por medio de la interacción dinámica entre las cuatro formas de
conversión del conocimiento mostrados en la siguiente figura (Figura 1).
Figura 1. Interacción entre las formas de conocimiento