4. Reflexiones finales
Desde su creación, las Fundaciones Produce han intentado lograr que los
productores agropecuarios puedan lograr innovaciones tecnológicas en beneficio
de las cadenas agroalimentaria y agroindustriales en las diferentes entidades
federativas; es decir, han buscado dar soluciones prácticas a los problemas
concretos que enfrentan los sistemas-producto.
De los recursos destinados a la SAGARPA en 2012 para el Componente de
investigación y transferencia de tecnología orientados al sector agropecuario,
aproximadamente el 60% fueron para financiar proyectos de las FP (SAGARPA,
2012). Debido a la cantidad de recursos que operan las FP, así como las
atribuciones y responsabilidades que les confieren las reglas de operación del
Programa Alianza para el Campo, se podría pensar que las fundaciones inciden
directa o indirectamente en la política de ciencia, tecnología e innovación del
sector; aun cuando representan una instancia no reconocida por la LDRS (DOF,
2001;DOF, 2003).
Las FP representan un papel central en la promoción de la investigación y
transferencia de tecnología; sin embargo, como se ha señalado existen pocos
trabajos para entender el desempeño y funcionamiento de estos organismos
(Ekboir, et. al, 2009; Dutrénit, et al.,2011; Torres y Vera-Cruz, 2011) y se sabe
mucho menos aun del impacto que han tenido las FP en su papel de intermediario
entre los agentes generadores del conocimiento científico y tecnológico y los
usuarios del mismo.