Página 56 - PODER Y CONFLICTO

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de México, en este caso los/las estudiantes y el cuerpo docente. Se trata de un
paterfamilias, excluido
por la clase política, que piensa en “los pobres”, “los más
desfavorecidos”, que son los periféricos (Lotman, 1996:28), los excluidos, los
inferiorizados (Grosfoguel, 2013), los subalternos (Spivak, 1998). Entre ellos se
establecen las relaciones binarias caracterizadas como lo
Uno
y lo
Otro
(Burin, M.
y Meler, I., 2009), donde
Uno
es quien está en posición de sujeto-Varón o Mujer
que funciona como posición dominante, hegemónica, quien exhibe el ejercicio del
poder, quien piensa y actúa, quien se percibe como dueño/a de ese micro mundo
que no es solo la UACM, sino la Ciudad de México. Esta posición se ubica frente a
quien ocupa la posición del /la
Otro/
a, está ubicado como el objeto de quienes
tienen el poder de enunciar los discursos, o sea, el hombre o la mujer
invisibilizada/o, excluida/o, subalternizada/o, inferiorizada/o, desvalorizada/o. La
comunidad universitaria de la UACM, específicamente la población estudiantil, no
solo es excluida de otras instituciones académicas, sino también de la sociedad y
del ámbito laboral. La mayoría de los/las estudiantes vive en zonas periféricas y se
dedica al comercio informal.
A pesar de que en los documentos de la UACM: el decreto de creación y el
Estatuto General Orgánico (EGO) y los reglamentos, se insiste en que debe
evitarse la discriminación entre los universitarios, ésta predomina no solo por las
condiciones económicas, físicas, sexuales, etc., sino también por disentir y pensar
de manera diferente. Las autoridades han promovido campañas para evitar tanto
la discriminación como la violencia entre los universitarios.