diversificado sus unidades de negocio y requieren atención especializada por cada
división en la que se haya especializado, se centra en el control estratégico y
operacional. La estructura
matricial
es para responder a dos conjuntos de
exigencias que compiten entre sí. En primer lugar, la organización, a través de sus
directores de proyectos, producto o programa pueden estar sensibilizados a las
condiciones del entorno. En segundo lugar, al mismo tiempo, la organización, a
través de sus directores funcionales, proporciona altos niveles de conocimiento
experto singular.
La cultura emprendedora en las IES, de acuerdo (Castro Spila, Barrenechea, &
Ibarra, 2011) se ha venido introduciendo desde hace poco más de 20 años, se
identifica de esta manera tres tipos de IES: universidad orientadas al mercado;
universidades tradicionales, la que está orientada a la enseñanza y no a la
investigación; y las universidades relacionales, las que se orientan a la enseñanza
de competencias e innovación y emprendimiento. La tabla1 amplia los aspectos de
cada una. (Castro Spila, Barrenechea, & Ibarra, 2011).
La idea de una universidad emprendedora es un concepto debatido por
académicos, los conceptos de emprender y el espíritu emprendedor, de acuerdo a
(Entrepreneurial University Leaders Programme, 2013) son íntimamente
relacionados a los negocios y la comercialización de la propiedad intelectual de
las universidades, sin embargo el constructo empresa se ha desarrollado a partir
de “persona emprendedora y espíritu empresarial”, éste se compone de
habilidades y atributos personales así como capacidades de conducta y