Página 244 - EDUCACIÓN Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

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320,828 becarios, que representan el 14.9% de la matrícula de educación
superior. Si bien es cierto, los recursos, los becarios y la matrícula atendida,
aproximadamente se quintuplicaron, pero el poder adquisitivo de la beca se ha
diluido en medio de la espiral inflacionaria.
Si bien es cierto que Pronabes nació en un régimen panista, falta ver cuál será la
decisión que tome el nuevo gobierno de origen priista, no solo en lo que se refiere
al imperativo de actualizar el monto de la beca, sino, incluso, de mantener vigente
el programa. Puede preocupar el hecho de que en el Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018 no se le dedica una sola línea al Pronabes, si bien, por otra parte, las
Reglas de Operación, emitidas el 25 de febrero de 2013, ya en el sexenio del Lic.
Peña Nieto, refrendan su importancia como medio para avanzar en la igualdad de
oportunidades en materia de educación superior.
Algunos autores han examinado los resultados de este programa. Por ejemplo
González M. (2006) analiza el Pronabes desde el punto de vista de las
Relaciones
Intergubernamentales
(RIGS) tomando como actores centrales a la SEP, los
gobiernos de los estados y las IPES participantes. Desde su óptica, el problema
fundamental consiste en cómo distribuir los recursos de tal manera que los
beneficios del Programa se multipliquen y maximicen.
Para González M. (2006) el discurso oficial del Pronabes como un logro del
gobierno federal, ha permeado la idea de que es un proyecto centralista, lo que de
alguna manera desincentiva el interés de los gobiernos estatales. Para consolidar
esa concepción, dicho autor agregaque las reglas establecen que los recursos