dado que el comportamiento humano es un proceso continuo de solución de
problemas y de satisfacción de necesidades” (McGregor, 1966).
El psicólogo Abraham Maslow en 1940 descubrió, mientras trabajaba con monos,
que ciertas necesidades prevalecen sobre otras. Por ejemplo, si se está
hambriento o sediento, se tenderá a calmar la sed antes que comer. Después de
todo, se puede pasarla sin comer unos cuantos días, pero solo se podrá estar un
par de días sin agua. La sed es una necesidad “más fuerte” que el hambre. De la
misma forma, aunque el individuo se encuentre muy, muy sediento, pero de pronto
algo le impide respirar, la necesidad de respirar se vuelve más urgente de atender.
Maslow (1991), recogió esta idea y creó una jerarquía de necesidades, en la que
además de considerar las necesidades evidentes como: agua, comida, vestido y
habitación, el autor amplió 5 grandes bloques: las necesidades fisiológicas,
necesidades de seguridad, necesidad de pertenencia, necesidad de estima y la
necesidad de autorrealización.
Las necesidades fisiológicas incluyen las necesidades que las personas tienen de
oxígeno, agua, alimentación, descanso, vestido, vivienda, etc. La investigación de
Maslow apoyaba la idea, de que eran necesidades individuales y que, por ejemplo,
la falta de estos satisfactores conduciría a buscar específicamente aquellas
situaciones que en el pasado le proveían de confort.
Las necesidades de seguridad se presentan cuando las necesidades fisiológicas
se mantienen saciadas, entonces los individuos empezarán a preocuparse en
encontrar condiciones que le provean seguridad, protección y estabilidad.