factores no relacionados con el déficit tisular pero que tienen una especial
importancia para explicar la regulación de la motivación ellos son:
1. Las limitaciones ecológicas,
2. Los mecanismos de anticipación,
3. Los factores hedónicos.
Con respecto a las limitaciones ecológicas podemos decir que hay conductas que
están determinadas por la naturaleza de cada ser, así por ejemplo determinadas
conductas alimenticias como ser la velocidad en el comer, el tipo de alimento que
se ingiere, etc. Los mecanismos de anticipación están determinados por el ritmo
circadiano que regula el organismo que “activan e inactivan las respuestas
fisiológicas antes de que se produzca un déficit o una necesidad tisular. Como
muchos de los ritmos, están coordinados, el hipotálamo sería la localización ideal
como mecanismos principal de reloj que los impulsara, o por lo menos que
coordinara los mecanismos de reloj independientes localizados por todo el
cerebro. El núcleo supraquiasmático sirve para esta función” (Kandel, 2000).
En relación a los factores hedónicos se puede afirmar que nadie duda que la
búsqueda de placer es un motor de acción importante en el hombre y que la
consideración de este factor se encuentra muy presente en la cultura y en la
sociedad actual. Sin embargo, quedarse en estos tres factores de la regulación
motivacional implicaría reducir al hombre a procesos todavía muy elementales, en
la explicación de sus comportamientos.