anticiparse a tendencias y lograr al máximo el rendimiento de todos los recursos
dentro de las organizaciones, ya sean públicas o privadas.
La cultura innovadora se destaca como uno de los factores organizacionales más
importantes y de gran impacto en el ámbito empresarial, lo cual se define como
una estructura integrada de conocimientos acerca de una realidad, con creencias,
valores, actitudes, normas que regulan la vida colectiva, inspirado en el
conocimiento, sentimientos y racionalidad, que le permiten al individuo actuar de
manera creativa, liderar procesos, conformar trabajo en equipo, y resolver
problemas a través de diferentes alternativas en la consecución de sus objetivos
institucionales en la búsqueda de ser competitivo (Toro y Cabrera, 2000).
Innovación significa cambiar hacia algo nuevo totalmente o algo nuevo respecto al
objeto innovador. No todo cambio es una innovación pero la innovación siempre
significa cambio y supone disponibilidad favorable al cambio. Etimológicamente
innovar significa «introducir novedades en alguna cosa», «mudar o alterar las
cosas».
La innovación está íntimamente ligada a la creatividad. Creatividad como
capacidad de crear, de «hacer algo a partir de la nada, fundar una sociedad o
entidad jurídica o componer una obra intelectual o artística» (Diccionario de la
Real Academia Española, 2015).
Amabile (1989) la define así: «Creatividad es la producción de lo nuevo y de ideas
nuevas por un individuo o un pequeño grupo trabajando juntos».