… parece como si las mercancías fuesen objetos evidentes y triviales. Pero,
analizándolas, vemos, que son objetos muy intrincados, llenos de sutilezas
metafísicas y de resabios teológicos. Considerada como valor de uso, la
mercancía no encierra nada de misterioso, dando lo mismo que la
contemplemos desde el punto de vista de un objeto apto para satisfacer
necesidades del hombre o que enfoquemos esta propiedad suya como
producto del trabajo humano. Es evidente que la actividad del hombre hace
cambiar a las materias naturales de forma, para servirse de ellas (C. Marx,
1999, p. 36).
Resumiendo esta posición teórica, podemos decir que Marx fundamenta su teoría
sobre el valor en términos del uso y del intercambio de mercancías, dejando en
claro, que las mercancías y su intercambio serán el elemento básico del sistema
capitalista, pero no podemos olvidar que para entender como funciona el sistema,
también se debe analizarel valor de uso para las sociedades.
El espacio como evidencia del valor de uso
Este proceso de conceptualización del valor de intercambio, valor de uso y de
fetichismo, por el que pasan las mercancías, no es ajeno a la situación
contemporánea de las organizaciones en relaciones productivas, pues
básicamente cualquier situación organizacional en la que exista relación