Revisando el concepto de estrategia se tiene que Mintzberg (1997, p.3) la define
de la siguiente manera.
“El patrón de una serie de acciones que ocurren en el tiempo” (
Mintzberg,
1997
, p.3).
Por otra parte, para Michael Porter–citado por Whittington (2002)-, la estrategia es:
“Un proceso racional de cálculos y análisis deliberados, diseñados para
maximizar las ventajas a largo plazo” (Porter en Whittington, 2002).
También es un plan de acción que describe la asignación de recursos y las
actividades para enfrentarse al ambiente y alcanzar las metas de la organización”
(Daft, 2007). Estos tres conceptos proporcionan un primer acercamiento en el que
vemos a la estrategia como varias acciones calculadas que pretenden generar
ventajas a largo plazo, según plantean los autores.
Las estrategias que se implementan en las organizaciones son diversas y pueden
estar dirigidas a la estructura de la organización; entendida como el conjunto de
formas en que se divide el trabajo en áreas distintas, consiguiendo así la
coordinación de las mismas.
Por otro lado, además de la estrategia, en una organización también se aborda el
tema del diseño de la propia estructura organizacional en la cual se pueden
englobar las siguientes dimensiones con respecto a sus componentes (Mintzberg,
2002):