entendimiento de la administración, la empresa, el empresariado y el administrado,
tal el caso de Morgan, quien fue uno de los pioneros en postular la metáfora como
una forma de comprensión y análisis más abierta, así como la adopción de la
historia de vida por parte de la ciencia sociológica para estudiar a fondo al
empresario.A parte de estos dos mecanismos, se tiene la novela administrativa,
que principalmente ha sido utilizada en Japón, teniendo como proponente y
promotor a Dwight Waldo (citado en Mantilla;2012)quien plantea que la novela
debería ser una narración de escenarios administrativos, es decir se evidencien en
ella sucesos involucrados con las organizaciones para que al final se conviertan
en ejemplos para educar administradores, sin que ello signifique que obras de
otros géneros no permitan el mismo propósito.Es de destacar, que tal como lo
describe Prindle (citado en Mantilla, 2012) esta clase de literatura “es un híbrido
entre novela y estudio de caso en donde predomina la estetización de lo
administrativo, mediante la unión del pathos de la vida humana y el bagaje de
conocimiento técnico e informado de la administración”. Con ello no se busca
establecer una producción literaria sino más bien hacer una lectura organizacional.
En este orden de ideas, se puede decir que la literatura ha resultado una gran
herramienta para el entendimiento de las organizaciones, así como para el
desarrollo de habilidades y capacidades necesarias en el administrador, que le
permitan una visión integral de perspectivas a tener en cuenta dentro del
desarrollo de su profesión.