relacionados con su actividad. Por tal razón y pese a la regulación implementada
desde el año 2001, se encuentran permanentes la mayoría de talleres, siendo
Guateque el municipio con mayor número de empresas de esta índole en el
departamento. Además, buscando su permanencia, las organizaciones
pirotécnicas tienden a pasar de la actividad productiva a la comercialización,
debido a la importancia que hoy en día se le atribuye a los fuegos artificiales
importados. En este punto es necesario resaltar que de no darle el valor que
requiere esta ocupación artesanal, en el futuro los espectadores de los eventos
pirotécnicos no podrán admirar el trabajo nacional, sino el que se ha llevado a
cabo en el extranjero; con lo cual se estaría afectando la identidad y tradición de
los pueblos que se dedican al oficio.
Así que, teniendo en cuenta lo anterior, se sugiere la implementación de políticas
gubernamentales guiadas a la formación de estos polvoreros, que les proporcione
un carácter profesional y los ayude a superar la informalidad que hoy caracteriza a
este oficio, para que se puedan asumir medidas preventivas desde la etapa
productiva de los artículos pirotécnicos que finalmente puedan repercutir en la
cultura del consumidor final, la cual se caracteriza, como lo demuestra la prensa
nacional, por la falta de cuidado en su manejo. Igualmente, la transferencia de
conocimiento existente en la labor pirotécnica posee gran importancia para su
desarrollo, la cual no solo se da entre miembros de la familia, sino que además
existe una interacción constante entre dueños de los talleres, y aún más, muchas
de las prácticas que son implementadas provienen de otros lugares del país o el
mundo y terminan por ser aceptadas y adaptadas al contexto local. Ello significa