Conclusiones
La profesionalización constituye un paso decisivo e importante para que las
empresas familiares puedan manejar los conflictos que se puedan presentar al
interior de la organización, entre la cultura organizacional y las metas de la familia,
esta situación se debe enfrentar a través de un proceso gradual de cambio,
implementando sistemas de trabajo que le permitan establecer estrategias para el
logro de sus objetivos y eleven su competitividad, favoreciendo su permanencia y
consolidación en el mercado.
Las empresas familiares no deben perder de vista, que uno de los principales
objetivos de la profesionalización, implica cambios en su estructura, tomando en
cuenta la comunicación, la toma de decisiones, la asignación de
responsabilidades, la delegación de autoridad y la evaluación del desempeño
tanto de los directivos familiares como no familiares.
Por consiguiente, el que las organizaciones sean empresas familiares de cualquier
tamaño, no las exime de contar con una administración profesional, al contrario,
estos micro, pequeños y medianos negocios, bien administrados pueden ir
creciendo y fortaleciéndose, a través de la implementación de estrategias,
acciones, técnicas y herramientas administrativas eficientes.
Para profesionalizar a la empresa familiar se debe tomar en cuenta la cultura
organizacional, ya que se trata con actitudes y comportamientos personales,
siendo esto vital para que no se presenten conflictos entre los tres elementos