básicos de la organización, es decir, la familia, la propiedad y la empresa, y lograr
una transición gradual que no afecte los valores de la empresa.
La comunicación interna forma parte de la cultura organizacional, por lo tanto, se
debe tener una comunicación efectiva, para alcanzar una visión compartida y un
objetivo en común por la empresa familiar, buscando siempre buenos resultados y
que estos propicien la sinergia en la empresa familiar.
El liderazgo es un factor importante en la profesionalización, al momento de
incorporar personal directivo no familiar, se debe cuidar que cuenten con un alto
grado de proactividad, para lograr un liderazgo efectivo. Desde el punto de vista
de la profesionalización, el liderazgo implica un proceso de aprendizaje y
transformación para lograr el éxito. Por lo tanto, es viable contratar un porcentaje
de directivos o gerentes no familiares, ya que pueden tener una visión más
objetiva y amplia experiencia, y pueden ejercer una gestión sin los vicios y
preferencias de las relaciones familiares.
La profesionalización de la empresa, tiene que ver con la formación de sus
integrantes, principalmente de los sucesores. Por lo tanto, se debe formalizar la
capacitación y actualización del personal, ya que la tendencia es que los familiares
que laboran en la empresa no poseen alguna formación académica, o es
deficiente y cuando llegan a tener alguna preparación formal, no sea acorde a las
necesidades de la empresa. El proceso de profesionalización será exitoso, si
desde el principio se establece como estrategia para su desarrollo, un programa
de capacitación y promociones, en el cual se encuentren reflejados los parámetros