madre mexicana quien, desde una perspectiva cultural, debe llevar la crianza y el
cuidado de los hijos; exigiéndole el amor necesario y sacrificado (Flores, 2011), la
cual para cumplir con su rol debe cumplir de dos a tres jornada
. Por el otro lado,
encontramos al padre mexicano que ha tenido como referente los patrones
tradicionales de masculinidad basados en el machismo; siendo la figura de poder y
de supremacía (Flores, 2011) (ver Ilustración 1). Aunque cabe mencionar y como
lo hemos indicado anteriormente, la familia mexicana y sus miembros se
encuentran inmersos en un proceso de cambio y de reestructura, donde algunas
premisas culturales persisten y al mismo tiempo se encuentran en transición.
Ilustración 1. La Familia “Tradicional” Mexicana
Fuente: Elaboración propia
Para finalizar el presente apartado, debemos tener en cuenta que la familia
mexicana no es homogénea, ni se determina como única, existen múltiples
configuraciones con diferentes formas de convivir y de llevar a cabo sus funciones
sustanciales a partir de su singularidad interpretada y reconstruida por parte de
sus integrantes. La cultura y la idiosincrasia tienen influencia sobre éstas
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Para mayor información http://estadistica.inmujeres.gob.mx/