En la empresa sujeto de estudio, se pretende observar como la sucesión se
realiza como un proceso natural que se ha ido dando conforme al perfil de los
miembros de la familia y de los puestos que ocupan en la organización, es decir
de transmisión de padre a hijos sin que sea necesario, discriminar entre los hijos
en cuanto a la transmisión de la propiedades. Aunque se tiene decidido quién
será el sucesor, no existe un plan de sucesión por escrito, debido a que no se
considera necesario por el marco legal de facultades de la organización que así lo
establece, y cuenta con un fideicomiso en el cual está incluido el testamento.
En cuanto al sucesor se considera que fue designado por ser el más capacitado y
porque cuenta con la preparación adecuada para ocupar el liderazgo formal y
moral, además de que fue de acuerdo a las necesidades de la empresa y del
mercado, a su vez, él acepta la responsabilidad por lealtad a la decisión del
fundador, porque es lo que se espera de él, siendo el mayor de los varones, de
acuerdo a los principios de la familia. Sin embargo, es importante resaltar que se
observa una tendencia a la inequidad de género ya que existe una hermana que
aunque tiene participación en la sociedad, no está involucrada en el negocio y no
tiene ningún puesto de mando; puede que reúna potencial y entusiasmo para
desempeñar la sucesión, pero nunca han contado con ella y a lo mejor ella
tampoco se ha atrevido a plantear su opción, pero a estas alturas ya es tarde,
perdió un tiempo de formación y de adquisición de experiencia y la inminencia de
la sucesión no hace viable su recuperación, por lo cual, se observa, que no está
contemplada para suceder al fundador.