&Slevin, 2006). Más de 100 estudios de OE han sido conducidos, los cuales han
derivado en una amplia aceptación de su significado e importancia conceptual.
(Rauch et. Al, 2009, p. 762)
La OE se refiere a los procesos de hacer estrategia que pueda permitir a las
organizaciones establecer las bases para las decisiones de emprender y sus
acciones (Wiklund & Shepherd, 2003).
El proceso del emprendimiento al nivel de análisis de una empresa empezó a ser
conceptualizado como un constructo multidimensional de tres dimensiones:
innovación, pro actividad y propensión a correr riesgos, Covin y Slevin (1989)
dentro de su mismo trabajo establecieron que estas tres dimensiones covariaban y
que la fuente de esta covarianza era un constructo que los incluía llamado
“postura empresarial”. De manera más reciente Lumpkin y Dess (1996) refutaron
que estas dimensiones eran insuficientes para abarcar el alcance total del
fenómeno del “Entrepreneurship” y que la “postura empresarial” requería de
dimensiones adicionales. Más aún, Lumpkin y Dess (1996) aseguraron que las
dimensiones (innovación, pro actividad y propensión a correr riesgos) podían
variar de manera independiente entre ellas, contradiciendo a lo establecido por
Covin y Slevin (1989) y así deberían ser modeladas dentro de una combinación a
la cual los autores denominaron “Orientación Empresarial”(OE), la cual además de
las dimensiones ya mencionadas incluían también las dimensiones de: agresividad
competitiva y autonomía (Stetz et Al., 2000)
La clara definición entre el emprendimiento en sí y OE la presentan Lumpkin y
Dess (1996), como una respuesta a dos preguntas diferentes, mientras que el