emprendimiento responde la pregunta de a qué negocio se debe ingresar, por su
parte OE responde a la pregunta sobre cómo es posible ingresar y mantenerse en
ese negocio.
La noción de la OE aplica a cualquier empresa, no importa su tamaño o tipo y
debe su importancia a la afirmación de que las empresas que cuentan con esta
orientación aventajan a sus competencias, la cual puede deber su existencia a
saber cómo organizarse pero que no tienen el resto de las características que
conforman a una empresa con OE, siendo particularmente notable esta situación
en ambientes volátiles (Knight, 1997).
La OE se refiere a la filosofía y toma de decisiones que se deben llevar a cabo las
empresas o individuos para mantener su competitividad. El constructo de la OE se
compone de cinco dimensiones (Lumpkin y Dess, 1996, pp. 140-151):
Autonomía:
Se refiere a la acción independiente de un individuo o un equipo en
presentar una idea o una visión y llevarla a cabo hasta su conclusión. En términos
generales significa la habilidad y voluntad de dirigirse por sí mismo en pos de las
oportunidades.
Innovación:
La tendencia de la empresa ha entablar la búsqueda y apoyo hacia
nuevas ideas, experimentar antes que otros nuevas formas de resolver
necesidades, lo cual podría resultar en nuevos productos, servicios y procesos
tecnológicos.
Toma de riesgo:
Es involucra diversos tipos: “a) Aventurarse a lo desconocido, b)
comprometer las proporciones de los activos que se tienen, c) pedir prestado