Página 759 - MYPIMES Y EMPRESA FAMILIAR

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El segundo punto de vista sostiene que el razonamiento de principios morales
debe motivar las decisiones de la gestión. Por tanto, la moral es un fin en sí mismo
y no puede justificarse con referencia solo a la ganancia de una empresa o de sus
accionistas. Se recomienda que los gerentes deban actuar en los negocios de
acuerdo con los principios morales, lo mismo que en todos los aspectos de la vida.
De esta manera, en el contexto del agente y el principal y su acuerdo sobre las
consideraciones que determinan la política comercial, el agente no puede ofrecer
un contrato a una entidad en virtud del cual se compromete a defender los
intereses del principal en el que implica violar la libertad de los demás. Las
consideraciones de la riqueza del accionista deben ser limitadas por las
obligaciones de los agentes de respetar los principios morales.
Quinn y Jones (1995) sostienen, además que, como mínimo, un gerente no se
pone de acuerdo para ejecutar las políticas de negocio que llevan a los beneficios
de arbitraje para la empresa, resultantes de explotar las externalidades negativas
o las asimetrías injustas de información, por ejemplo. Estas acciones implican
involuntariamente privar a otros de los bienes que actualmente poseen.
Esto significa que un gerente no puede estar de acuerdo con un contrato en el que
se encarga de perseguir oportunidades de obtener beneficios, si estos implican