asociado con el negocio, ya que permite mantener el capital intelectual bajo el
control de la familia.
En general, en la literatura se hace referencia a los dos primeros, situación que
debería pasar también con el tercero, si se tiene en cuenta que, desde la
perspectiva de las teorías del capital intelectual, el conocimiento se ha ido
convirtiendo en el activo más importante de las organizaciones del mundo
contemporáneo, por lo que se considera necesario abordar en futuros trabajos de
investigación este tipo de sucesión, de manera que las empresas de familia
puedan encontrar mecanismos por medio de los cuales evitar la ocurrencia de
problemas de agencia vinculados con la pérdida del capital intelectual.
También en el proceso de transferencia del conocimiento sobre el negocio se
pueden generar problemas de agencia entre los propietarios de la empresa que se
vinculan a la dirección de la organización y los integrantes de la familia propietaria
que permanecen al margen de los procesos administrativos de la firma. En este
orden de ideas, resulta interesante para el futuro abordar el estudio de los
problemas de agencia resultantes de la gestión del conocimiento en las empresas
de familia.