un entorno de mercado competido, uno de los principales orígenes del fundamento
ético de las teorías de
RSE
lo podemos localizar desde las obras del sociólogo
alemán Max Weber en su libro
Ética protestante y el espíritu del capitalismo
(1905)
y que dio origen a la teoría de la ética de la responsabilidad (Weber, versión
digitalizada, 2004).
La mayor parte de los escritos sobre
RSE
coincide en que su origen se sitúa en
1920, cuando se instaura el concepto de «filantropía empresarial». En este
periodo es común que los grandes magnates se apegaran a principios de caridad
y altruismo que desarrollaban con cierta frecuencia a nombre de sus compañías.
Sin embargo, estas acciones fueron individuales, propias de los dueños, no de
políticas estandarizadas en las empresas.
Como resultado de estas situaciones, en 1919 nace la Organización Internacional
del Trabajo (International Labour Organization), como parte del Tratado de
Versalles, que terminó con la Primera Guerra Mundial y reflejó la convicción de
que la justicia social es esencial para alcanzar la paz universal y permanente. La
Constitución contenía ideas experimentadas en la Asociación Internacional para la
Protección Internacional de los Trabajadores, fundada en Basilea en 1901. Las
acciones a favor de una organización internacional que enfrentara temas laborales
iniciaron en el siglo
XIX
y fueron lideradas por dos empresarios: Robert Owen
(1771-1853), de Gales, y Daniel Legrand (1783-1859), de Francia.
En esta época de crecimiento industrial y por la incapacidad de los Estados para
cubrir las demandas de una sociedad que tiene exigencias cada vez más
complicadas, se llega a una crisis de responsabilidad del Estado y se generan