se excluye todo compromiso obligatorio. Sabiendo que también estos empresarios
se resisten al cambio, ya que vienen administrando su empresas de una manera
empírica y esto los sesga de una visión de transformación fundamental en su
sistema administrativo, que está establecido solo en una cultura de maximización
de recursos económicos, siendo estos sesgados a participar en nuevos
compromisos que los lleven a un crecimiento en el mercado.Así mismo dicen, que
ya existen demasiadas dificultades como para generar nuevos compromisos y
obligaciones. Con lo que desconocen delos beneficios que les puede traer a
cambio la implementación de la responsabilidad social que constituye una nueva
forma de relacionarse entre la empresa y la sociedad.
En lo que toca a la competitividad, nos muestra como las Pymes deben de
administrar los recursos, para maximizar sus utilidades, ser más productivas,
mejorar sus procesos, ampliar su mercado y cumplir con las exigencias de sus
clientes, de esta manera la competitividad marcará el éxito o fracaso de la
organización.A su vez hablar de la competitividad implica tener la habilidad de
desempeñar una tarea de manera eficiente y que ésta a su vez tenga la capacidad
de generar un valor agregado en base a la identificación y evaluación de las
actividades desempeñadas dentro de su cadena de valor, generando así las
competencias que puedan crear en base a las habilidades centrales, para concebir
nuevas estrategias y al mismo tiempo ser competente.
La esencia de implementar estrategias que generen una ventaja competitiva es
involucrando al medio ambiente, la sociedad y maximizando sus utilidades
económicas, que marcara una diferencia con sus competidores directos e