es reducible a un cálculo económico, es mudada por fundamentos éticos. (Acquier
y Aggeri, 2008).
A partir del fin de la segunda guerra mundial, el conjunto de instituciones
norteamericanas había atravesado un periodo de mejoramiento continuo de su
imagen, pero a mediados de los años sesenta las empresas se encuentran
confrontadas, surgen nuevos movimientos contestatarios que dan lugar a una ola
importante de regulaciones, aparece el Nuevo Estado Industrial de Galbraith, en
1967, también testimonia la estigmatización de un poder excesivo de la gran
empresa enfrente de su entorno (medio ambiente) y de sus clientes (Galbraith,
1969). En el curso de los años 1970 es creada una agencia pública de protección
de los consumidores (Consumir Product Commission). Este periodo es marcado
por la emergencia de preocupaciones relativas a la igualdad de los derechos y a
las discriminaciones. La respuesta de la sociedad es con la creación de
organizaciones no gubernamentales, los autores comentan que la empresa se
hace así, objeto de controversias violentas y el blanco de gestiones activistas, de
quienes las presiones pueden resultar en nuevas reglamentaciones que
encuadran la acción de las empresas. (Acquier y Aggeri, 2008).
Acquier y Aggeri comentan que frente a esta inestabilidad y complejidad del
entorno, la cuestión de la RSE simplemente hace referencia a una cuestión de
ética y de elección del dirigente. La gestión de las partes interesadas ocupa un
sitio central en la conceptualización y la puesta en ejecución de RSE en el seno de
las empresas; una teoría de la gestión que les permita a los ejecutivos formular y
colocar estrategias de empresa en entornos (medio ambientes) turbulentos,