[porque]
a todo el mundo se le ve los rostros alegres”
, luego entonces traduce esa
alegría que ve con una forma particular de trabajo que aún no conoce pero ese
hecho le hace sentirse bien.
Otro actor organizacional, cuando configurábamos su historia de vida nos contó
que antes de la UCC no estaba involucrado con nada de “lo solidario”, fueron
circunstancias las que lo llevaron a estar ahí, sin querer, sin planearlo, pero “
me
enamore tanto de esa situación que se volvió forma de vida”
, al tener que explicar
de que se enamoró exactamente, el actor no sabía cómo hacerlo, simplemente
decía de
“la situación
”.
Es posible también que el efecto espejo se sienta sobre la organización en sí y no
sólo en su actividad, cuando se le preguntaba a un actor si le gustaba trabajar ahí
decía que
“si […] porque es una empresa grande, de prestigio”
, por tanto podemos
derivar que el actor moviliza su afecto hacia verse reflejado en aquella grandeza y
llenarse de ese prestigio, pues cuando se le interrogó sobre su auto-perspectiva
futura él siempre hacía referencia a “destacar”, “ser alguien”, de tanto sentía
alegría si destacaba (si tenía prestigio) y era afectado de alegría estar en una
organización que ya tenía ese prestigio.
Pero también encontramos en la UCC los casos de este afecto en sentido
contrario, por ejemplo, en relación al modelo económico, que también propicia el
refuerzo de una excitación hacia lo solidario sintiendo un afecto de odio hacia lo
que no es solidario porque genera tristeza en los demás. Un alumno cuestionaba
la situación económica de su ciudad de origen (Valledupar) y se sentía movido a
hacer el trabajo social de las asignaturas de su carrera porque
“[la ciudad] es muy