de la formación académica pedagógica, didáctica, disciplinar y de investigación; 2)
establecimiento de las interrelaciones interinstitucionales que permitan la
movilidad de estudiantes y el intercambio académico de profesores; y 3) las
condiciones de los procesos de gestión académica que posibiliten los recursos
organizacionales, institucionales y financieros para lograr la movilidad de los
estudiantes y el intercambio académico de los profesores como medios para lograr
la internacionalización de las UPES.
Entendemos la
capacidad organizacional
generada por la construcción social
de la acción organizada que permite resolver problemas específicos a partir de la
cooperación para cumplir objetivos comunes (Crozier y Friedberg 1990, p. 1). “En
tanto modelo de articulación y de integración de comportamientos divergentes y
contradictorios, suponen e instituyen al mismo tiempo una estructuración humana,
es decir, un mínimo de “organización” de los campos de acción social.
Reconociendo que esta estructuración orienta los comportamientos de los actores
y condiciona incluso su libertad al estar formalizada total y/o parcialmente.
En tanto la
capacidad institucional
,definida como la posibilidad de realizar y
lograr los objetivos y metas de programas establecidos bajo ciertas restricciones
que generan identidades y líneas de actividad producen vínculos de perspectivas
o “expectativas recíprocas de predictibilidad” (Powell y Dimaggio 2001, citan a
(Field 1979, p. 59). La institucionalización que proviene del cambio institucional,
genera la capacidad de interactuar para establecer cuerpos cada vez más
complejos de rutinas de comportamiento o reglas del juego que surgen para