La primera perspectiva es el
Positivismo
, misma que reconoce su origen en
el campo de las ciencias sociales, en los grandes teóricos del siglo XIX y las
primeras décadas del siglo XX, especialmente Auguste Comte y Emile Durkheim.
Los positivistas buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con
independencia de los estados subjetivos de los individuos.
Durkheim afirma que el científico social debe considerar los hechos o
fenómenos sociales como cosas, que ejercen una influencia externa sobre las
personas. Este se considera el origen del método cuantitativo, el cual parte de
hipótesis y busca medir la realidad. Durante décadas, fue la metodología
privilegiada en el ámbito científico, pero a partir de la década de los ochenta existe
una revaloración del método cualitativo como paradigma de investigación en las
Ciencias Sociales, aunque su uso es muy antiguo.
La segunda perspectiva teórica principal, que siguiendo a Deutscher (1973)
se
describe como
Fenomenología
. Ésta posee una larga historia como parte de la
Filosofía y la Sociología (Berger y Luckmann, 1967; Bruyn, 1966; Husserl, 1913;
Pastas, 1973; Schutz, 1962; 1967). El fenomenólogo quiere entender los
fenómenos sociales desde la perspectiva del actor. Examina el modo en que se
experimenta el mundo. La realidad que importa es la que las personas describen
como importante.